domingo, 30 de septiembre de 2007

MotoConsejos.








Es la imagen de la izquierda, una batería de moto siendo auxiliada, nótese las pinzas de auxilio conectadas a los bornes.







Capitulo Primero.


LA BATERÍA DE TU MOTO.


Para nadie es mentira que las motocicletas en su rápida evolución tecnológica tienen sistemas eléctricos cada vez mas complejos, algunas motos actuales vienen hasta con calefacción en los asientos y mandos, radio AM-FM, reproductor de CD's e inclusive hasta retroceso, esto implica una carga extra para el trabajo que la batería debe hacer y nos acordamos de ella solo cuando tenemos una falla justo en el momento en que le damos al switch del arranque y absolutamente nada ocurre. La batería o acumulador esta encargada de brindar por unos segundos la energía eléctrica al motor de arranque, para mover con fuerza suficiente al motor y que este aranque, además, se encarga de dar energía a todo los demás sub-sistemas que requieren de electricidad para funcionar, como por ejemplo: todas las luces, el electroventilador, bomba eléctrica de gasolina, unidad CDI/ECM, cornetas, bobinas, etc...

¿Cómo funciona el sistema de recarga de la batería?

Tratare de hablar un lenguaje simple y que todos entendamos, la batería proporciona la electricidad a todos los sistemas eléctricos de la moto, trabaja de manera directa con el binomio generador de corriente (alternador) y el módulo regulador/rectificador, (hoy en día se usan ampliamente los alternadores, las motos mas antiguas usan dinamos) , una vez que el alternador genera el suministro eléctrico, este deberá ser regulado y rectificado, antes de ir a recargar la batería.

El regulador se encarga de mantener los excesos de voltajes bajo control, esto sucede de manera directamente proporcional a las revoluciones del motor, a mas revoluciones mayor será la intensidad de la corriente, si dejamos esto así sin regular, nos quemaría todos los sistemas eléctricos de la motocicleta, en los regladores modernos se usa algo llamado tiristor (en motos mas viejas usaban una especie de relay), esto es un pequeño componente electrónico, que en resumen, trabaja activándose con el exceso de corriente, al estar activado conduce a tierra toda esa abundancia protegiendo así a todo el sistema, es como una válvula de escape por así decirlo.

Una vez ha sido regulada la corriente hay que rectificarla, rectificar es convertir la electricidad del tipo AC (corriente alterna) al tipo DC (corriente directa) para que pueda ser aceptada por la batería y la recargue, los rectificadores trabajan con otro componente electrónico llamado diodo, este amiguito solo deja pasar la corriente en un solo sentido, basicamente un rectificador se hace al unir de manera especial varios diodos en algo denominado puente rectificador, también llamado puente de diodos o aquí en Venezuela le dicen algunos diodera.

Se acepta como rango de carga nominal regulada y rectificada entre los 12.8v a 14.5v mas o menos un 10%., dependiendo de la moto, marca, modelo y esas cosillas.

Normalmente las baterías de las motos son muy parecidas a las de los automóviles, claro difieren en tamaño, las hay de 6v (motos antiguas) y de 12V, son construídas con placas de Plomo sumergidas en una solución de ácido sulfúrico y agua llamada Electrólito, también las hay de Gel o selladas, libres de mantenimiento, estas ultimas en lo personal no me gustan mucho, porque lo que he observado en la practica es que su vida útil es un poco menor.


Cuidados y mantenimiento de la batería.


Es muy sencillo dar mantenimiento a la batería, siguiendo estas recomendaciones podrás alargar enormemente la vida útil de la misma.




En la imagen de la izquierda se aprecia todo lo conformado por el sistema eléctrico de una moto.








1- Mantén siempre bien apretados los bornes y que los mismos estén libres de sulfato u otras materias extrañas, igual con los cables que están conectados a la batería, personalmente les pongo un toque de grasa, pueden usar Vaselina o algún aceitico fino si así lo desean.

2- Revisa el nivel del electrolito, si te fijas bien, por lo general las baterías traen dos rayas que indican cual es el nivel óptimo que se debe mantener del electrolito, el mismo se debe mantener justo entre las dos, usa siempre ácido sulfúrico para baterías para la preparación inicial, debe tener una densidad específica de 1240 a 1240 para climas tropicales, en caso de que tengas que rellenar la misma por que se evapore o hayas tenido una fuga del electrolito, házlo sólo con agua destilada, ya que lo que se evapora es solamente la porción de agua, lo puedes conseguir en las ventas de repuestos, gasolineras, tiendas especializadas de motos etc...

3- Cuando haya pasado mucho tiempo la moto estacionada, por ejemplo por el cambio de una estación, sería recomendable meterle una carga de refuerzo, pero lenta, evita las recargas rápidas, estas destruyen a las baterías, si tienes dudas llévala a tu mecánico-electricista de confianza, él sabrá que hacer.

4- Jamas auxilies tu moto con una batería de auto o evítalo, aunque a veces no pasa nada, si han habido casos que se han quemado la instalación eléctrica de la moto u otros componentes costosos como el CDI, regulador, etc..., esto depende de cada modelo de moto.

5- Si vas a reemplazar la batería de tu moto hazlo por una del mismo modelo, recuerda siempre desconectar el borne negativo y después el positivo cuando vayas a retirar la misma y viceversa cuando vayas a montarla.

6- Has chequear el sistema de carga con tu mecánico-electricista de moto, es muy común ver que las personas antes algún fallo de la batería se auto-diagnostican, compran una batería nueva cuando el problema lo tienen en el sistema de carga o regulador, tuve un cliente que llego a cambiar hasta tres baterías y su problema estaba en el generador, descargándosele la misma por no recibir la recarga que el generador debía hacer.

7- En lo posible nunca alteres el circuito eléctrico de tu moto (mi opinión personal), es común por ejemplo que le coloquen luces extras a las motos y no pasa nada malo, pero hay motos en que si y te podría descargar la batería o inclusive dañar algo mas serio, para saber en cuales se pueden y cuales no, se debe saber de electricidad, generación y consumo, así que mejor llévala al especialista, si ves que un fusible se quema, reemplazalo por el mismo tipo, si ve vuelve a quemar probablemente exista un corto circuito, lléva la moto al médico.

Espero que les haya gustado, en el próximo capítulo les hablare sobre la cadena de rodamiento.


En la imagen de abajo, diferentes tipos y marcas de batería.


domingo, 2 de septiembre de 2007

El Sr. Ferrara y el taller de Goliat, arrivando a Catia...parte IV.





En la 3 primeras imágenes de arriba a abajo se observan los cilindros que el Sr. Ferrara encamiso con un arte prodigioso, (nótese que el cilindro encamisado es el único que difiere de color, Gris o Plata), la foto de abajo es muestra de un torno parecido y mucho mas pequeño que los del taller de Goliat.



Llegando a la zona industrial de Catia, el Sr. Ferrara y el taller de Goliat, parte IV.


La bienvenida nos las dió una calle del corte industrial, como las de las acerías Alemanas o Checoslovacas de la Segunda Guerra Mundial, esa era la calle donde Pascual y este servidor nos encontrabamos, pero UDS. se preguntaran, ¿Cómo es eso? ¿estaban en Europa?, no mis queridos lectores, estábamos en pleno Corazón Industrial de Catia, si vale, como lo acaban de leer, "CATIA".

A nuestra izquierda una cantidad de galpones industriales pegados unos con el otro, todos grises con el típico corte de techo a 2 aguas, con sendos muros con sus ventanales clásicos altos (habían mas ventanas rotas que enteras) y a mi derecha lo mismo, los veía con el asombro de un niño al color granate de un raspa'o mientras pense: " Verga, esta vaina esta arrechisiiiiiiiiiiiiiiiiiimaaaaaaaaaaaaaaaaa" (con mi acento Caraqueño).  Es bastante pintorezco y hasta absurdo que unos metros mas abajo, estos galpones industriales contrasten de manera directa con el pocotón de buhoneros y toda la anarquía que ya les mencioné con anterioridad.

Una vez que llegamos nos encontramos en el clásico pasillito lateral propio de estas arquitecturas, el cual impide el paso por medio de la típica rejita gris oxido, cuando descubro que la misma esta bajo el celo exclusivo de un CANcerbero infernal, esa suerte de bestia feroz que resguarda las instalaciones mas secretas, pero ya vaaaa... este no era ningún Ccancerbero, Pitbull o Bulldog con cara de malo y Pedigree de guardián, nooooo vale, este era un autentico ejemplar de perro de taller, flaco costilludo, de color desconocido y pa'remata de los que te huelen tus partes nobles, Pascual dijo - ese es un PerroGato. -preguntado yo,- y ¿qué es eso?, a lo cual me contesto. - Ah fácil, no se sabe si es Perro o Gato, también el los llama "CAMIER", callejero con mierdero, :).

Una vez pasada la inspección olorosa del PerroGato guardián, entramos al taller y Pascual me presentó al Sr. Ferrara, un Sr. Italiano bastante alto, canoso, de manos grandes y de bigote tinte ocre nicotina, (probable inmigrante de esos que llegaron bajo la dictadura de Pérez Giménez), este Sr. observaba los cilindros mientras Pascual le explicaba que quería que se hiciese, el Sr. Ferrara habló en un tono muy suave y con un acento italiano nos dijo: "No c'é problema, necesito unos días para buscar un tubito que calce y encamisar questo ragazze, recuerdo que yo tuve una motocicleta Triumph Bonneville", una sonrisa picara esbozo mientras seguía observando los cilindros, todos reímos mientras yo imagine las travesuras de este Sr. Ferrara ¿cuántas bambinas se llevaría a punta de Limoncello en su Bonneville?. Volareeeeeeeee oh oh...

Por medio de mi curiosidad me doy cuenta que aquel taller no era nada ordinario, sino uno muy especial, uno del tipo de tierra de gigantes, miro a mi derecha y veo unas bielas de casi 2 mts de altura, a mi izquierda unos pistones de barco que parecían unos pipotes, observo al fondo y reposaba como cola de un dinosaurio un torno gigantesco de 15 mts. de largo, todas las máquinas industriales que pude observar eran enormes piezas de precisión, fresadoras,
prensas, troqueladoras y otras con formas que no pude identificar, estaba fascinado porque en aquel taller se reparaban motores navales y de maquinaria pesada industrial, pues sentí que estaba en el taller de Goliat ya que los unicos "Davises" ahí eramos Pascual, el Sr. Ferrara, sus empleados y yo con mis cilindros Liliputienses.

Pues una vez que dejamos los cilindros al buen oficio del Sr. Ferrara con la promesa de buscarlos en una semana, el viaje de retorno fue exactamente igual al de ida, sólo que esta vez antes de abandonar Catia paramos en varios buhoneros y compramos cebollas, tomates, berro, calabacín, media lechoza, 1 Kgr de ciruelitas, ¿sáben? esas que lo ponen a uno directo y yo por supuesto era el que cargaba todo aquello, parecía un Ekeko, si, el Ekeko monigote en plena autopista a mil millas y de los nervios me harte como media bolsa de las famosas ciruelas de las cuales obtuve su efecto colateral esa misma noche.

Este es el fin de esta historia, aunque después tuve que volver a ir unas 3 o 4 veces más y repitiéndose mis acrobacias cirquescas de parrillero, me siento preparado hasta para hacer una exhibición.


Proximo capitulo, armando el motor.

domingo, 26 de agosto de 2007

¿Catia?, ¿en moto? Noooo chamo, ahi mismito, parte III.






En la primera foto de arriba hacia abajo esta Pascual con una Vespa, en la segunda esta Avila reparando un motorcillo Honda, en la tercera de nuevo Pascual cambiando una llanta y en la última esta el Sr. Ávila posando tipo modelo.

EL épico viaje a Catia en búsqueda de los talleres perdidos, parte III.


¿Y quién dijo que Catia es lejos?, bueno, el caso es que siguiendo con el relato de "Restaurando la Leyenda", les seguiré contando mis peripecias a lo Indiana Jones.

Les coloco parte del dialogo que sostuvimos Pascual y yo, ese soleado día Caraqueño:

CON LOS CILINDROS DESMONTADOS EN LA MANO, PASCUAL Y YO EXAMINAMOS EL INTERIOR DE LOS MISMOS Y ANALIZAMOS EL DAÑO OCASIONADO POR EL AGUA.

JV:- Ummmmm, Pascualino mira como esta el cilindro #3, las paredes internas parecen la textura de un coral, ¿chico, ésta vaina se puede arreglar?.

PASCUAL: Claro José Vicente, mira aquí lo que hay que hacer es encamisar ese cilindro y perro a cXXX, yo te llevo donde un Señooooooor Italiano (Sr. Ferrara), que rectificando es un artista, te vas a quedar loco cuando veas el tallersote que tienen, están en la zona industrial de Catia.

JV: -Verga, ¿sí Pascual?, entonces vamos para allá cuando tu me digas.

PASCUAL: -clarooooooooooo, ya tu vas a ver cuando te encamisen el cilindro, no vas a creer cual es, te lo dejará como original, ve a por los cascos que eso es dándole.

JV: -Liz Taylor, y ¿en qué nos vamos?

PASCUAL: -Ah vaina ¿tú como que estas lento de la platabanda, la testa?, ¿en qué va ser pués?, en moto, Catia en moto es ahí mismito.

ACTO SEGUIDO HEMOS AGARRADO UNA MOTO, SI MAL NO RECUERDO UNA HONDA CB250TWIN QUE UN CLIENTE HABIA DEJADO EN EL TALLER PARA QUE LA USASEN MIENTRAS ESTABA DE VIAJE.

Con una maestría digna de campeonato (casi a lo Cecotto) Pascual y este servidor de parrillero, hemos puesto rumbo a Catia, saliendo del Rosal vía la autopista como quien va para la Guaira, claro nos topamos en el camino con las clásicas vicisitudes de la urbe Caraqueña, los huecos, los charcos y por supuesto, el tráfico, ese cotidiano evento que colabora de manera directamente proporcional, a aumentar los niveles de stress, mal humor y todas las cosas negativas de los usuarios de la red vial de la sucursal del cielo, ¿o del infierno?

Ya en pleno camino Pascual iba a mil millas, mientras yo iba en la parte de atrás con la mano izquierda sujetándome de la parrilla y con la mano derecha llevaba los cilindros, estilo repartidor de pizza a domicilio o mejor aún, tipo mesonero, en una especie de danza macabra entre equilibrio y monigote de circo, como resultado el nivel de mi adrenalina aumentaba, (aunque se que Pascualino es un piloto diestro), pero de todas formas, iba encomendándome a: San Cristóbal el Santo del viajero, San Pedro, San Luis, Chango, Pazuzu, el Panitú y toda aquella entidad superior que me pudiese brindar algún tipo de protección, ya que veía pasar con mucha angustia, mis rodillas cada vez mas cerca de las dos paredes de puertas y retrovisores mientras Pascual se reía y me decía: Agarrateeeeeeeeeeeeeee, !!! Chola, Volante y Vista!!!, y yo: -Ay mamá hasta aquí llegue yo.

La cosa se puso muy pelúa para mi fue cuando pasamos por el túnel de la Planicie, ya que estaba con una gran congestión y la "vereda" por donde transitábamos se me hacía cada vez mas larga y angosta a niveles exponenciales, mientras Pascualino "Agostini" aumentaba la velocidad y de manera muy relajada tarareaba alguna salsa del Sr. La Voe como signo inequívoco de que el que estaba nervioso ahí era solamente yo, el caso es que al final del túnel vi la luz y empalmamos hacia Catia por una salida 200 Mts. justo después del túnel, muy cercana al famoso retén que existió allí con el nombre de la zona, una vez que entramos a Catia la situación con el tráfico no era distinta, todo estaba muy colapsado, la anarquía y el caos estuvieron presente por doquier, gracias si mal no recuerdo a un Mega hueco tipo trinchera, aunado a los conductores que hacen lo que les viene en gana, ahhh si y como olvidar el viaducto caído, que supongo complicaba todo el sector, el caso es que aún en moto la tranca era tan descomunal que a veces quedábamos atrapados entre los dos canales sin poder movernos y yo con mis cilindros a lo mesonero, al final arribamos al taller del Sr. Ferrara, entre alegrías, sudor y smog, donde Pascual me dijo:

"Viste José Vicente, Catia en Moto es ahi mismitoooooooo".


Este cuento es un tributo a todos mis amigos, en especial al Sr. José Ávila y Pascual los cuales me han brindado su apoyo y amistad incondicional en todo momento.

No se pierdan el próximo capítulo de esta Saga, El Sr. Ferrara y el taller de Goliat.